La variedad Mazar proviene de las regiones montañosas de Afganistán, cerca de la ciudad de Mazar‑i‑Sharif. De allí procede una de las landraces índicas más famosas: resinosa y extraordinariamente resistente a condiciones difíciles. Los breeders cruzaron esta línea afgana con el clásico Skunk #1, creando un híbrido que ganó numerosos premios y reconocimiento en todo el mundo. El portal Hytiva indica que Mazar se caracteriza por un bouquet intenso limón‑pimienta, con notas de almizcle y flores, y un efecto descrito como “narcótico, pero alegre y elevador del ánimo”. Este cruce combina, por tanto, una relajación profunda con un toque de euforia.
Los genes de Mazar dan a la planta una estructura típica índica: compacta, con tallos gruesos y flores densas. Los cogollos están cubiertos de resina, de ahí que Mazar a menudo se llame “joya resinosa”. El contenido de THC ronda el 20 %, con una pequeña proporción de CBD (~1 %), lo que proporciona sensaciones potentes, principalmente corporales. Son característicos los terpenos alfa‑pineno (con aroma a pino) y cariofileno, que además del aroma aportan propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Por ello, Mazar se utiliza a veces para aliviar dolor, insomnio y tensión muscular.
Conviene destacar que Mazar es una de las variedades de cannabis más laureadas. Ganó, entre otros, la High Times Cannabis Cup 1999 a la mejor índica, además de otros premios en 2002 y 2008. Estos reconocimientos confirman la calidad y reputación de este híbrido. La variedad también es base de muchos cruces modernos; se ha utilizado, por ejemplo, en variedades tipo Kush y en híbridos auto.
Consejos de cultivo: Mazar prefiere un clima cálido y seco con mucha luz. En indoor necesita aprox. 8–9 semanas de floración, tras las cuales recompensa con flores densas y pesadas. Los rendimientos alcanzan hasta 550 g/m² en condiciones controladas, y en exterior alrededor de 800 g por planta si el verano es largo y cálido. La planta tolera bien la poda y el entrenamiento LST, lo que permite una iluminación uniforme y mayor producción de resina. Por la gran masa de flores, se recomienda entutorar ramas y usar ventilación para prevenir moho. En cultivo en tierra conviene usar una mezcla de coco, compost y perlita, y en floración añadir fósforo y potasio.
El híbrido Mazar sorprende no solo por su potencia, sino también por la complejidad de sus efectos. Tras las primeras caladas aparece una relajación muscular que lentamente se transforma en un sueño cálido y reparador, aunque algunos usuarios también sienten alegría y euforia. Este contraste hace que Mazar funcione tanto para el descanso nocturno como para situaciones sociales donde queremos mantener ligereza de ánimo. El aroma es fuerte y multidimensional: al principio cítrico y especiado, con el tiempo pasa a una dulzura skunk, y en la fase final de secado revela notas de madera y flores.
Gracias a la combinación de estabilidad afgana y vigor skunk, Mazar es una variedad con reputación consistentemente alta. Si buscas una índica clásica con aroma rico y una larga historia de éxitos, Mazar será una elección acertada para tu colección legal.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Tipo | Mayormente índica (aprox. 80 %) |
| Genética | landrace afgana × Skunk #1 |
| THC/CBD | 20 % THC / 1 % CBD |
| Tiempo de floración | 8–9 semanas |
| Terpenos clave | alfa‑pineno, cariofileno |
| Premios | High Times Cup 1999 (Best Indica), High Life Cup 2002 |