Skunk, a menudo conocida como Skunk #1 u Original Skunk, es una de las variedades de cannabis más influyentes y clásicas, que prácticamente inició el enfoque moderno de selección genética. Surgió como un híbrido estable que combina genes clásicos Afghani, Acapulco Gold y Colombian Gold, aportando equilibrio entre índica y sativa y un perfil terpénico con un aroma característico, intensamente “skunk”.
Skunk #1 se desarrolló en los años 70 en California por breeders, entre ellos David “Sam the Skunkman” Watson, quien tras años de trabajo de selección trasladó su experiencia a los Países Bajos. Fue en Ámsterdam donde Skunk #1 alcanzó el estatus de híbrido original y estable, ganando rápidamente popularidad entre growers por su estructura predecible, resistencia y calidad de los cogollos.
Skunk #1 es un híbrido equilibrado, que normalmente combina rasgos de sativa e índica, y ofrece:
Skunk #1 ha tenido un enorme impacto en el desarrollo de la genética del cannabis: es antecesora de decenas, si no cientos, de variedades de híbridos modernos, y su genética estable se utilizó para crear otras cepas icónicas, como Super Silver Haze y muchas combinaciones populares.
Las plantas Skunk suelen ser de altura media, con una estructura sólida y cogollos compactos. Gracias a la estabilidad del genotipo, son fáciles de prever en cultivo indoor y outdoor, y permiten aplicar distintas técnicas de entrenamiento para obtener producciones óptimas.
Skunk #1 es una variedad clásica, arraigada en la historia, cuyos genes han influido enormemente en las cepas modernas de cannabis. Su aroma característico, fenotipos estables y su papel en la creación de nuevos híbridos la convierten en una de las variedades más importantes en la historia del cultivo de cannabis.